Normalmente, un mago no desvela sus trucos.  O quizás sólo los desvela cuando tiene nuevos e impresionantes trucos nuevos, que le llevan a otro nivel.

Es genial esa sensación de que te sorprendan, que engañen a nuestros sentidos haciendo magia.

Algunos dicen que eso no es magia, que sólo es ilusionismo.  Vivimos en una época en la que tenemos que poner etiqueta a todo lo que nos sucede, y muchas de esas etiquetas son sólo herramientas para quitar valor a la mayoría, y dárselo a unos pocos.

Un mago es aquel que hace cosas imposibles… para los demás

La realidad es que hay personas que viven su vida de tal forma que parece que lo que hacen es pura magia.  Consiguen lo que quieren, de una manera que, desde afuera, se ve tan sencilla… parece que pasan flotando por la vida, que no tocan el suelo.

A mí, a estas personas, me gusta llamarlas magos.  Igual que el ilusionista, saben las normas del juego, y aprovechan el hecho de que los demás no son conscientes de las mismas para ir un paso por delante.  

Es que, al final, la vida es un juego.  Tenemos un tablero de juego y un reloj.  Pero también tenemos un handicap, o una desventaja, desde que empezamos a jugar: las personas que nos han contado las reglas del juego de la vida no las conocen en realidad.  Sólo nos han repetido una y otra vez una serie de axiomas que hemos tomado como ciertos, creando una realidad condicionada.

De hecho, una de las creencias que nos han grabado más profundamente es la de que no se pueden discutir ciertos conocimientos básicos: tenemos 5 sentidos, nacemos, vivimos y morimos, la tierra gira alrededor del sol…

La cuestión es que, antes de tener estas normas básicas de la vida, había otras normas. Otras creencias.

Todo es mental

Este es el primero de los principios herméticos, llamados así por atribuirse a Hermes Trismegisto, uno de los padres de la alquimia. Todo es mente: para existir, tenemos que imaginarlo, pensarlo, procesarlo en nuestra mente. Nada puede existir en nuestro mundo si no podemos proyectarlo en nuestra mente de forma vívida.

Por eso es tan importante entender que los principios que nos han enseñado son sólo aquellos que se han ido repitiendo generación tras generación y que, efectivamente, han condicionado nuestra vida desde un inicio.

Pero, ¿alguna vez has imaginado una vida diferente a la que tienes ahora? Yo sí. Desde niño he soñado despierto con superpoderes como la invisibilidad, los viajes en el tiempo o la teletransportación.

¿Cuáles son los limites?

La magia no sirve de nada si no la compartes con los demás

Si todo es mente, si somos una proyección de nuestros pensamientos e ideas, ¿Dónde está el límite de nuestra realidad? Sin duda, para mí es la gran pregunta. ¿Dónde pones TÚ el límite de tu realidad? ¿Cómo de grandes son tus sueños?

Te propongo un ejercicio: intenta recordar si en alguna ocasión te ha pasado algo de lo que voy a enumerar a continuación.

Hay muchos más ejemplos, pero creo que es bastante claro lo que te quería decir. A veces nuestros pensamientos producen hechos mágicos, y otras veces la magia ocurre cuando dejamos de pensar.

Aprende las normas del juego, y te verán como un mago

Es lógico, si aprendes un truco puedes hacer magia. Claro, que no es sólo cuestión de que aprendas cuál es el secreto del mago, seguro que tienes que practicar decenas o cientos de veces para que parezca magia.

En la vida sucede lo mismo. ¿Quieres hacer realidad tus sueños? No importa lo que quieras conseguir, si es dinero, éxito, una nueva vida, una pareja que te complemente y te quiera de verdad, o cosas mucho más pequeñas pero que ahora parecen fuera de tu alcance. Para conseguirlas, tendrás que aprender las normas del juego y practicar, tanto como haga falta hasta que puedas conseguirlo sin esfuerzo. Además, por el camino, irás aprendiendo una serie de habilidades que se salen fuera de lo que nos enseñaron cuando éramos unos niños, con lo que empezarás a reconocer tus superpoderes.

En los siguientes artículos seguiré desgranando los principios herméticos, para seguir conociendo lo que los alquimistas pensamos que son las leyes de la existencia.  Recuerda que puedes unirte a mí y al resto de aprendices de Alquimia Aromática en nuestra formación online, donde analizamos la Alquimia y los aceites esenciales como herramientas para conseguir transformar nuestra vida, reconectar con nuestras emociones y practicar aquello que, quien no conoce el truco, llama superpoderes. 

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